04:48 | Beirut intenta recuperar su ritmo normal tras la violencia que dejó 4 muertos
Con la tensión aún latente en las calles de la capital libanesa, los habitantes de Beirut intentan recuperar la rutina tras los violentos estallidos que dejaron un saldo de 4 muertos y más de 150 heridos. Una hora después de terminado el toque de queda decretado en la víspera la circulación eran fluida en el centro de la capital y algunos comercios comenzaban a abrir sus puertas.
En el barrio de Zokak al-Blat, donde ayer se enfrentaron estudiantes de una universidad árabe –partidarios del gobierno- con seguidores del movimiento opositor Hezbollah, sólo se registra la presencia de contenedores de basuras volcados o incendiados, así como los blindados del ejército apostados en los cruces.
Si bien, los almacenes y las panaderías habían abierto sus puertas, todos los establecimientos escolares de Beirut permanecieron cerrados hasta el lunes.
Los choques de ayer comenzaron por un altercado menor entre estudiantes de la Universidad Arabe de Beirut, localizada en un barrio al sur de la capital, y luego se extendieron a los otros sectores de mayoría musulmana.
En esta ocasión, los barrios cristianos permanecieron en calma, pese a que la profunda división de todo el país entre pro y anti gubernamentales también se encuentra entre los cristianos.
Ocurrió mientras en París, la comunidad internacional renovó su apoyo al primer ministro libanés Fuad Siniora y prometió una ayuda de 7.600 millones de dólares, durante la conferencia de ayuda internacional al Líbano celebrada ayer.